La gestión fiscal de una empresa no se limita a presentar una declaración anual ni a revisar la contabilidad al cierre del ejercicio. Durante el año existen obligaciones periódicas que permiten a la Administración conocer la actividad económica de la empresa, comprobar los impuestos devengados y regularizar determinadas cantidades que se han ido generando en cada trimestre.
Por eso, saber qué impuestos trimestrales debe presentar una empresa es fundamental para evitar errores, recargos y problemas con Hacienda. Para liquidar este tipo de impuestos, existen varios modelos que aparecen con frecuencia en la mayoría de negocios y que conviene tener controlados desde el primer momento.



