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Autor: admin

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Última actualización: 14 Jul 2026


Cómo reclamar facturas impagadas a otra empresa

Las facturas impagadas son uno de los problemas más habituales en las relaciones comerciales entre empresas. En estos casos conviene actuar con rapidez, pero también con orden, porque una reclamación mal planteada puede alargar el conflicto y dificultar la recuperación de la deuda.

Saber cómo reclamar facturas permite proteger la liquidez de la empresa y evita que el impago quede bloqueado durante meses. En Juraris te ofrecemos el mejor asesoramiento.

Cuándo se considera impagada una factura

Una factura se considera impagada cuando ha vencido el plazo previsto para abonarla y el cliente no ha realizado el pago. Ese plazo puede estar fijado en el contrato, en el presupuesto aceptado o en las condiciones comerciales acordadas entre ambas partes.

Cuando no existe un plazo pactado, la normativa sobre morosidad establece un plazo general de 30 días naturales desde la recepción de los bienes o desde la prestación del servicio. Si las empresas han acordado un plazo diferente, este no puede superar los límites legales previstos para las operaciones comerciales.

Es importante distinguir entre una factura pendiente y una factura realmente impagada. Puede existir un pequeño retraso administrativo, una incidencia bancaria o una duda concreta sobre el documento emitido. Sin embargo, cuando el vencimiento ha pasado y el cliente no ofrece una respuesta clara, la empresa acreedora debe empezar a preparar la reclamación.

Plazos de pago entre empresas

Los plazos de pago entre empresas deben respetar la normativa aplicable en materia de morosidad. En términos generales, las partes pueden pactar un plazo de pago, pero ese acuerdo no puede utilizarse para imponer tiempos abusivos que perjudiquen al proveedor.

En las relaciones entre empresas, el plazo máximo habitual no debe superar los 60 días naturales. Este límite resulta especialmente relevante para pymes y profesionales que dependen de una entrada regular de ingresos para mantener su actividad. 

Cuando una empresa acumula retrasos de forma continuada, el problema deja de ser una simple demora y puede convertirse en un riesgo económico serio.

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Qué hacer antes de iniciar una reclamación

Antes de iniciar una reclamación formal, conviene analizar la situación con calma. La empresa debe confirmar que la factura está correctamente emitida, que el servicio se prestó según lo acordado y que el vencimiento ha pasado sin que exista una causa justificada para el retraso.

También es recomendable revisar el historial comercial con el cliente. A veces el impago responde a una incidencia puntual, mientras que otras veces muestra una falta de voluntad de pago. Esa diferencia influye en el tono de la reclamación y en la rapidez con la que conviene acudir a una vía más contundente.

La documentación es la base de cualquier reclamación. Antes de contactar con el deudor, la empresa debe reunir la factura impagada y todos los documentos que acrediten el origen de la deuda. También conviene conservar cualquier comunicación que demuestre que el cliente conocía el importe pendiente.

El contrato firmado puede ser determinante, aunque en muchas relaciones comerciales la deuda se acredita a través de un presupuesto aceptado o de un pedido confirmado por escrito. Lo importante es poder demostrar que existió una relación comercial real y que la empresa acreedora cumplió con su parte.

Si hay albaranes, correos de conformidad o mensajes donde el cliente reconoce la prestación del servicio, esos documentos pueden reforzar la reclamación. Cuanto más clara sea la prueba, más difícil será que el deudor sostenga una oposición sin fundamento.

El requerimiento de pago es una comunicación dirigida al deudor para exigir el abono de la factura pendiente. Puede enviarse por distintos medios, aunque es aconsejable utilizar una fórmula que deje constancia del envío y del contenido reclamado.

En el requerimiento deben aparecer los datos de la factura, el importe adeudado y el plazo concedido para pagar. También conviene indicar que, si el pago no se produce, la empresa podrá iniciar acciones legales para reclamar la cantidad pendiente.

Cómo reclamar una factura impagada paso a paso

Confirmar el vencimiento y la deuda

El primer paso consiste en comprobar que la factura ha vencido y que el importe reclamado es correcto. También debe revisarse si existe algún acuerdo específico sobre la forma de pago o sobre el plazo aplicable.

Reunir las pruebas disponibles

Una vez confirmada la deuda, la empresa debe recopilar la documentación que respalda su derecho de cobro. La factura por sí sola puede ser suficiente en algunos casos, pero una reclamación será más sólida si se acompaña de pruebas que acrediten el servicio prestado o el producto entregado.

Enviar un requerimiento formal

El siguiente paso es reclamar el pago de manera formal. Este requerimiento debe ser claro y debe evitar mensajes ambiguos. 

La finalidad es dejar constancia de que la deuda existe, de que está vencida y de que la empresa acreedora exige su abono en un plazo determinado.

Valorar la vía judicial

Si el deudor no paga tras el requerimiento, conviene estudiar la vía judicial. En muchos casos, el procedimiento monitorio permite reclamar deudas dinerarias vencidas y exigibles de una forma relativamente ágil, siempre que exista documentación suficiente para acreditar la deuda.

Vías legales para reclamar facturas impagadas

La vía legal más utilizada para reclamar facturas impagadas entre empresas suele ser el procedimiento monitorio. Este mecanismo está pensado para reclamar deudas económicas cuando existe una base documental que permita justificar la cantidad solicitada.

También puede ser necesario acudir a un juicio declarativo cuando la deuda es discutida o cuando el caso presenta mayor complejidad. La elección de una vía u otra depende del importe, de las pruebas disponibles y de la actitud del deudor.

Antes de iniciar el procedimiento, resulta aconsejable contar con asesoramiento jurídico. Un abogado puede valorar la documentación y evitar que la reclamación se plantee de forma incompleta.

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Documentos necesarios para reclamar una factura impagada

La factura vencida

La factura es el documento principal de la reclamación. Debe estar correctamente emitida y debe reflejar con claridad el servicio prestado o el producto entregado. También debe mostrar el importe pendiente y la fecha de vencimiento aplicable.

El acuerdo que originó la deuda

El acuerdo puede constar en un contrato, en un presupuesto aceptado o en una comunicación escrita entre las partes. Este documento permite demostrar que el cliente aceptó las condiciones económicas y que la factura responde a una relación comercial real.

Las comunicaciones con el deudor

Los correos electrónicos, mensajes y requerimientos previos pueden ser muy útiles. Si el deudor reconoció la deuda o pidió más tiempo para pagar, esa comunicación puede reforzar la posición de la empresa acreedora.

Cómo puede ayudarte un abogado en la reclamación

El asesoramiento jurídico permite revisar la documentación, preparar la reclamación y calcular correctamente las cantidades exigibles. En Juraris te aseguramos un servicio de consultoría legal con el que podrás reclamar todas las facturas impagadas de tu empresa de forma segura e inmediata.


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