Cuando ocurre un siniestro, lo habitual es comunicarlo a la aseguradora y esperar que se aplique la cobertura contratada; sin embargo, pueden surgir discrepancias sobre la indemnización, el alcance de la póliza o incluso sobre si el daño está cubierto. Saber cómo reclamar al seguro permite defender tus derechos y evitar que una incidencia quede sin resolver por falta de documentación o por utilizar una vía inadecuada.
La reclamación debe partir siempre de las condiciones de la póliza y de las circunstancias concretas del siniestro. Revisar ambos aspectos antes de iniciar el procedimiento ayuda a determinar qué puedes exigir y cómo argumentarlo.



