Cuando una empresa entra en concurso de acreedores, una de las principales cuestiones que deben resolverse es cómo se van a atender las deudas pendientes. La legislación española establece una clasificación de créditos en concurso que determina qué acreedores tienen preferencia para cobrar y cuáles deberán esperar a que se satisfagan otras obligaciones.
Esta clasificación depende de la naturaleza de cada deuda, las garantías existentes y las circunstancias en las que se haya generado. Conocer los diferentes tipos de créditos concursales permite a empresas, trabajadores y proveedores comprender sus derechos y valorar las posibilidades reales de recuperar las cantidades que se les adeudan.



