Conocer la diferencia entre separación y divorcio es importante para cualquier pareja casada que esté atravesando una crisis matrimonial. Aunque en ambos casos los cónyuges dejan de convivir, cada figura tiene efectos jurídicos distintos sobre el matrimonio, el patrimonio y la organización familiar.
El Código Civil regula las dos opciones y, desde la reforma introducida por la Ley 15/2005, ninguna de ellas exige alegar una causa concreta. Basta con que hayan transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio, salvo situaciones de riesgo para la vida, la integridad o la libertad de uno de los cónyuges o de los hijos, en las que no se exige este plazo.



