Cuando una empresa o una persona entra en concurso de acreedores, el procedimiento requiere una figura capaz de analizar su situación económica, ordenar la información patrimonial y actuar bajo la supervisión del juzgado. Esa función corresponde, en buena medida, al administrador concursal, cuyo trabajo puede resultar determinante para conocer el alcance real de la insolvencia y desarrollar correctamente las distintas fases del concurso.
Es importante conocer las funciones del administrador concursal y las soluciones que puede ofrecer tanto a la empresa como a los acreedores.

